Necesario para que tanto nervios como músculos funcionen correctamente. Evita también el deterioro del tejido celular. Regulando el contenido en potasio, estabilizamos los nervios, la mente, las emociones y el cuerpo.
“La sal de los nervios”. Ayuda a tratar el agotamiento mental, emocional y físico.
Esta sal es importante para tratar el agotamiento mental, emocional y físico (estrés) o insomnio causado por nervios. También la falta de energía, el desánimo, calambres, alopecia localizada e hiperactividad en niños.
Es adecuada para:
Tratar la dermatitis del pañal, agotamiento mental, emocional y físico, los grados de debilidad (después de situaciones de estrés), insomnio causado por nervios, falta de energía, desánimo, calambres, alopecia localizada e hiperactividad en niños.
Ayuda también al tratamiento contra la depresión, debilitación de los músculos y del corazón y la parálisis.
Datos químicos:
Su nombre común es fosfato potásico, y su fórmula química es K2HPO4. Se puede preparar mezclando el ácido fosfórico acuoso con una cantidad suficiente de hidrato o carbonato potásico, hasta la evaporación de la reacción ligeramente alcalina. Cristaliza con dificultad y es soluble en agua e insoluble en alcohol.
Datos fisiológicos y acción general:
Forma parte de todos los fluidos y tejidos animales, especialmente del cerebro, nervios, músculos y células sanguíneas, siendo indispensable para la formación de los tejidos.
Los procesos de oxidación, el intercambio de gases en la respiración y otras transformaciones químicas que tienen lugar en la sangre, así como la saponificación de las grasas y su consecuente oxidación son llevadas a cabo por la presencia de los álcalis y principalmente por la de Kalium phosphoricum.
Las fibras nerviosas conservan su función por largo tiempo en una solución de Kalium phosphoricum que además es antiséptica e impide la degeneración de los tejidos, especialmente del nervioso.
La adinamia y el decaimiento, son los síntomas característicos de ésta sal.
Predomina en el interior del citoplasma de las fibras musculares lisas y estriadas.
Observaremos en los pacientes en los que falta Kalium phosphoricum una falta de tono nervioso, una pérdida de vitalidad, como postración, disminución de la resistencia al esfuerzo, pérdida de vigor mental, depresión,..., actuando en estos casos como un excitante cuando hay indolencia mental. También es útil en las situaciones de cansancio y agotamiento, después de una gran esfuerzo físico o mental.
Es el remedio por excelencia de las neurastenias. Restaura la debilidad muscular, que sigue a las enfermedades agudas, mialgia, gasto muscular con hipotrofia de la musculatura, condiciones de atrofia en los ancianos...